El fabricante de helicópteros Eurocopter se ha asociado con la empresa de artículos de lujo Hermès para hacer una versión especial del EC 135. El Hermes EC135 , un helicóptero bimotor diseñado para uso civil y de servicios (policía y ambulancia), una cabina espaciosa que puede acomodar hasta cinco pasajeros y un piloto, así como varias piezas de equipaje. L’Hélicoptère por Hermès (el nombre oficial de este modelo) es un CE 135 estandar técnicamente, que puede lograr una velocidad máxima de 260 Km/h y tiene una autonomía de vuelo de 600 kilómetros. El interior ha sido íntegramente diseñado por Hermès y ofrece asientos de cuero además de otros lujos.
La firma de lujo Hermés, acaba de confeccionar un balón de baloncesto en piel noble de ternero azul y enteramente cosida a mano con la misma técnica de cosido que los míticos bolsos Birkin de la firma francesa, y saldrá a la venta por 9.700 euros.
La firma de artículos de lujo Hermès que preside Julie Guerrand, miembro de la sexta generación de la familia Hermès, acaba de crear el Holding H51 para intentar impedir que el líder mundial del lujo, el grupo francés LVMH, o cualquier otro eventual interesado, pueda controlar su destino.
El fabricante francés de productos de lujo Hermès obtuvo en 2009 un beneficio neto de 288,8 millones de euros, con un crecimiento de un 8,5 % respecto al ejercicio anterior, y las ventas en los establecimientos del grupo crecieron un 17% en un año en el que se abrieron 14 nuevas tiendas y se renovaron o ampliaron otras nueve. La compañía destaca además el buen comportamiento de su negocio durante las fiestas de Navidad, como demuestra el incremento del 18% en las ventas en almacenes en el cuarto trimestre. Por regiones, crecieron un 20% en América, un 12% en Asia y un 9% en Europa en los tres últimos meses del año.
Un bolso Victoria, un bolso Constance, los dos de Hermes, y un galán de noche firmado por un famoso decorador francés, batieron todos los records del mundo en la subasta que se organizó en París. Según el organizador, se llegó a la cifra total de 1,5 millones de euros.
Un perfil extraplano, una estalagmita cristalina, un frasco que surge de las profundidades y se eleva hacia el cielo, como una respuesta, un contrapunto al primer puñado de tierra. Fieles al frasco de Terre d'Hermès, poco a poco se descubren o redescubren los detalles discretos: el remache de Hermès engastado y el hilo naranja que se refleja en los hombros de metal. Y, sorprendente, el blanco. Un blanco elemental, simbólico y puro, elegante y desenfadado, que con un golpe de efecto se apropia del tapón deslizante y se convierte en su seña distintiva.