Hay restaurantes en Barcelona que no necesitan presentación. Basta cruzar la puerta, respirar el aroma de un guiso reposado y entender que uno está entrando en un pedazo vivo de la historia de la ciudad. Así se siente Casa Pagès, situado en la emblemática esquina de Libertad con Fraternitat celebrando 70 años de historia y más de cuatro décadas en manos de la familia Barros. Una reforma ligera ha puesto al día el local; la esencia, por suerte, sigue intacta.